toute l'information et l'actualité sur Israel, sur l'Europe, les news sur Israël et le Moyen Orient

.

El mito de los asentamientos – Roland J. Behar


El mito de los asentamientos – Roland J. Behar

En una ocasión que se le preguntó al presidente John F. Kennedy su opinión sobre la verdad y la mentira, respondió: “El gran enemigo de la verdad no es a menudo la mentira –deliberadamente inventada y deshonesta– sino el mito persistente, persuasivo y repetido”.

Este pasado septiembre, la prensa y los medios internacionales se hicieron eco del escándalo que significaba la construcción de 1,100 apartamentos en un suburbio de Jerusalén llamado Gilo, quizás cuatro edificios de menos de 300 unidades, que caben en una cuadra de cualquier ciudad moderna.Gilo, donde habitan alrededor de 40,000 personas y que, dado el normal crecimiento de su población, necesita desarrollarse fue el epicentro de este escándalo internacional.

El detalle es que Gilo se encuentra en un área de Jerusalén ocupada por los jordanos en la guerra de 1949 y recuperada por Israel en 1967, un área donde estudios arqueológicos han demostrado la presencia judía desde la Edad de Hierro. El mito consiste en que es un asentamiento ilegal. ¿Según quién?

Este es uno de los muchos casos donde, deliberadamente, se ha creado un gigantesco escándalo con vistas a ocultar el desinterés real de la dirigencia palestina por un verdadero diálogo para resolver el conflicto. El explotado mito de los asentamientos como causa de la parálisis de las negociaciones.

Como señala el renombrado autor Mitchell G. Bard en su obra Mitos y hechos, los asentamientos nunca han sido realmente un obstáculo para la paz, lo cual es demostrado por los siguientes hechos:

• Entre 1949 y 1967, se les prohibió a los judíos vivir en la margen occidental del Jordán (Judea y Samaria). Aun así, los árabes (quienes todavía no se hacían llamar palestinos) se negaron a firmar la paz con Israel.

• A partir de 1967 y hasta 1977, el Partido Laborista estableció sólo unos pocos asentamientos estratégicos en la margen occidental del Jordán, pero los árabes tampoco estuvieron dispuestos a negociar la paz con Israel.

• En 1977, meses después de que un gobierno del Partido Likud promovió una campaña mayor de asentamientos, tomó el poder el presidente egipcio Sadat, quien fue a Jerusalén y luego firmó el tratado de paz con Israel. Dicho sea de paso: Israel, una vez firmada la paz, se retiró del Sinaí y los asentamientos fueron retirados como parte del acuerdo con Egipto.

• Un año después, en 1978, Israel congeló la construcción de asentamientos durante tres meses, con la esperanza de que el gesto podría atraer a otros árabes a unirse al proceso de paz de Camp David, pero ninguno lo hizo.

• En 1994, Jordania firmó un acuerdo de paz con Israel y los asentamientos no eran un problema; en todo caso, el número de judíos que vivían en los territorios estaba creciendo. Además, los jordanos rechazaron recuperar el territorio, incluyendo a su población

• Entre junio de 1992 y junio de 1996, bajo gobiernos del Partido Laborista, la población judía en los territorios creció aproximadamente un 50 por ciento. Este rápido crecimiento no impidió que los palestinos firmaran los acuerdos de Oslo 1 en septiembre de 1993 o los acuerdos de Oslo 2 en septiembre de 1995.

• En el 2000, el primer ministro Ehud Barak ofreció a Yassir Arafat desmantelar docenas de asentamientos, y el 98% de los territorios –incluyendo parte de Jerusalén– pero aun así los palestinos no estuvieron de acuerdo con poner fin al conflicto y respondieron con la segunda Intifada.

• En agosto de 2005, bajo el gobierno del Partido Likud y con Ariel Sharon al mando, Israel evacuó todos los asentamientos en la Franja de Gaza y cuatro de los ubicados en el norte de Samaria. Recibió como respuesta los miles de cohetes lanzados sobre la población civil israelí, por Hamas, actual aliado de la Autoridad Palestina, de modo que el terror continúa.

Es ineludible la existencia de ambos estados colindantes. Es forzoso que compartan la tierra que habitan para evitar que sigan siendo sepultados en dicha tierra por no llegar a un acuerdo. Para ello, es fundamental –como ya ha sido aceptado por la inmensa mayoría de los israelíes– el renunciar a la Eretz Israel histórica del Jordán al Mediterráneo, del mismo modo que han de aceptar los palestinos a renunciar a toda Palestina. De hecho, Jordania es quien ocupa la inmensa mayoría del territorio antes llamado Palestina. Se precisa llegar a un punto donde ambas partes ganen y pierdan algo a cambio de la paz.

Según el propio alcalde palestino de Belén, Elias Freij, “el tiempo está de parte de Israel, quien puede construir asentamientos y establecer hechos y la única manera de solucionar este dilema es a través de negociaciones cara a cara”.

 

source

 







Avertissement de modération: Nous vous rappelons que vos commentaires sont soumis à notre charte et qu'il n'est pas permis de tenir de propos violents, discriminatoires ou diffamatoires. Tous les commentaires contraires à cette charte seront retirés et leurs auteurs risquent de voir leur compte clos. Merci d'avance pour votre compréhension.

Signalez un commentaire abusif en cliquant ici


Merci de nous signaler les commentaires qui vous semblent abusifs et qui contiendraient des propos:
  • * Antisémites
  • * Racistes
  • * Homophobes
  • * Injurieux
  • * Grossiers
  • * Diffamatoires envers une personne physique ou morale

  • Laisser un commentaire

    Votre adresse de messagerie ne sera pas publiée. Les champs obligatoires sont indiqués avec *